ALERGIA A METALES
Tatuajes
Cada día, principalmente entre los jóvenes, están más de moda los tatuajes. La mayoría de los colorantes utilizados en los tatuajes son sales de productos metálicos, que quedan incrustados en nuestra piel.
- Verde: óxido de Cromo.
- Púrpura: sales de Manganeso.
- Azul: sales de Cobalto.
- Blanco: sales de Titanio, Sílice y Calcio.
- Amarillo: óxido de Cadmio.
- Rojo: sulfuro de Mercurio.
Los pigmentos son fagocitados por los macrófagos y pasan al sistema linfático y de ahí a la sangre en donde pueden desencadenar el proceso alérgico.
Joyas - piercings
Las joyas no suelen desencadenar alergias sistémicas, algunas veces dermatitis de contacto, como ocurre con las monedas de Níquel. Sin embargo con la moda de los piercings, el metal entra en contacto ya no con la epidermis, como ocurre con las joyas, sino con los tejidos de la dermis, y a través de ésta puede ser absorbido, siendo por tanto los piercings una potencial fuente de contacto permanente con metales.
Vacunas y tratamientos con sales metálicas
La mayoría de vacunas llevan como antiséptico conservante el Thimersal que es una sal orgánica de Mercurio. Las personas con sensibilidad al mismo, una vacuna puede exacerbar mucho su patología. Hay abundante experiencia sobre los efectos perjudiciales del Mercurio en niños autistas, y es por ello que hay que tenerlo en cuenta a la hora de someterlos a vacunaciones.
Algunos médicos tratan la Artritis Reumatoide con sales de oro. Hay datos que muestran que un 30% de los pacientes tratados con sales de oro, desencadenan una alergia al oro que agrava su proceso reumático.
Síntomas de la alergia a metales
La reacción clásica de la alergia a metales Tipo IV es la dermatitis de contacto, siendo el Níquel el metal que más frecuentemente la produce. Sin embargo hay otros metales, entre los que podemos citar: Ti, Cd, Au, Pd, Pb, y Hg, que -aunque también pueden producir lesiones locales dérmicas u orales- principalmente inducen reacciones sistémicas.
- Dolor de cabeza.
- Depresión.
- Migraña.
- Insomnio.
- Neuralgias.
- Parestesias.
- Artralgia.
- Fatiga.
En general, disfunciones del sistema inmune.
Pacientes con estos síntomas, no explicados por una patología clásica, y con evidencia de contacto con metales (amalgamas, implantes dentales, prótesis, tatuajes, etc.) habrá que sospechar la posible etiología de alergia a metales y será aconsejable realizar un Test Melisa® frente a los mismos.
Enfermedades relacionadas directamente con alergia a metales
La existencia de una alergia a metales puede agravar las enfermedades siguientes:
- Esclerosis múltiple.
- Fibromialgia.
- Lupus eritematoso.
- Eczema - Psoriasis.
- Síndrome Fatiga Crónica.
- Enfermedad de Crohn.
- Liquen plano oral.
- Síndrome de Sjörgen.
- Artritis reumatoide.
- Alergias no explicadas.
- Esclerosis amiotrófica lateral.
- Quemazón o prurito oral.
Vamos a comentar con detalle algunas de ellas:
Fibromialgia y la alergia a metales
La fibromialgia es un síndrome que no tiene una etiología única. Hay bastantes trabajos que evidencian que en muchos casos hay una alergia a metales y que eliminando la fuente del metal, mejoran e incluso desaparecen los síntomas de la enfermedad. Como ejemplo resumiremos un trabajo reciente (Öckert K y Stejskal V) Ref. bibliográfica: 1 (en prensa)
Se estudiaron 16 pacientes con fibromialgia diagnosticados según los criterios del American College of Rheumatology (1990) Todas las pacientes eran mujeres entre 25 - 65 años, con una duración del proceso entre 3 y 20 años (9 de las pacientes de más de 10 años) Se hicieron varias evaluaciones clínicas, entre ellas el Test de destoxificación hepática y el Test Melisa® para la alergia a metales, relacionados con amalgamas.
- De las 16 pacientes, 14 tuvieron reacción al Test Melisa® positiva a dos o más metales.
- Nueve de las pacientes dieron positivo al Níquel.
- Nueve pacientes positivo al Mercurio inorgánico.
- Once pacientes positivo a sales orgánicas de Mercurio.
- Siete pacientes positivo al oro y cinco pacientes positivo al Titanio.
- A 10 de las pacientes se les aplicó un protocolo de destoxificación quelación antes de sacar la amalgama y 6 sin este proceso previo, se sometieron a la eliminación de las amalgamas.
- Seis pacientes ya no presentaban los criterios de tener un fibromialgia y clínicamente se normalizaron.
- Cuatro pacientes no cumplieron todos los criterios de no tener una fibromialgia pero mejoraron mucho clínicamente.
- Cinco pacientes no mejoraron.
- Un paciente no terminó el estudio.
- A los cinco años siete pacientes de los grupos 2 y 3 ya no cumplían los criterios de tener una fibromialgia, es decir, prácticamente se curaron del síndrome.
Cuando se retira una amalgama o pieza dental, han de tomarse las máximas precauciones por parte del especialista, ya que se produce una liberación de metales que puede agravar el proceso inmunitario. Debido a ello, en algunos casos el paciente empeora, sin embargo suele ser transitorio y posteriormente se va lentamente hacia una mejoría, que a veces debe esperar más de un año.
Hay muchos trabajos que relacionan alergia a metales y fibromialgia, pero hemos mencionado éste en el que ha participado la Prof. Vera Stejskal, Presidenta de la Melisa Medica Foundation y que lleva más de veinte años centrando sus investigaciones sobre el tema de la alergia a metales.
Liquenoide plano oral
Laine y cols. (1997) en Finlandia, estudiaron la alergia a metales en 118 pacientes con liquen plano oral adyacente a los rellenos metálicos. Ochenta pacientes (68 %) dieron resultado positivo de alergia a metales. De ellos setenta y seis pacientes (64%) alergia al mercurio, once pacientes (9%) al oro, cuatro (3%) al cobalto y 2.5% dieron reacción positiva de alergia al estaño, plata y o paladio. De los 80 pacientes que presentaron reacción alérgica a metales, a 62 se les reemplazaron los rellenos con sustancias no metálicas y se produjo la curación en el 50% de los casos.
Pacientes con síntomas de Síndrome de Fatiga Crónica
Nos referimos a un trabajo presentado por Stejskal y cols. (1998) en la Swedish Research Concil, en enero de 1998. Se estudiaron 930 pacientes (230 hombres de edad media 45.5 años y 700 mujeres de edad media 48.3 años) que presentaban síntomas relacionables con el síndrome de fatiga crónica. La mayoría de pacientes presentaron en el Test Melisa® alergia a metales. Los cinco metales que más positividades dieron fueron: el Níquel (52%), Mercurio inorgánico (46%), Fenil-mercurio (40%), Paladio (38%), Cadmio (36%) y Oro (34%)
Conclusión
Personas que tengan rellenos dentales con amalgamas, implantes dentales, puentes etc., con material metálico, personas con prótesis metálicas, placas o tornillos de operaciones de traumatología, con tatuajes o con piercings, (teniendo en cuenta los metales que se encuentran en productos cosméticos y en la polución) que presenten síntomas de las enfermedades antes reseñadas, o simplemente trastornos de salud difusos y no relacionables con un síndrome clásico, se puede sospechar la alergia a metales y puede estar justificada la solicitud de un Test Melisa® frente a los metales susceptibles de producir alergia.
Después de extraer los rellenos metálicos y en general agentes metálicos inductores de la alergiaa metales, se mejoran los síntomas de forma ostensible en la mayoría de pacientes.
En el laboratorio tenemos establecidos perfiles para amalgamas, prótesis, implantes y perfil básico de screening, así como la posibilidad de realizar el test frente a metales seleccionados de acuerdo con la clínica y exploración de cada caso.