1. INTRODUCCION:
La capacidad del odontólogo en su práctica diaria debe tener el conocimiento
en incluir el manejo de las alteraciones fisiológicas no patológicas como
es el caso de las mujeres embarazadas, infantes (lactantes) o pacientes geriátricos,
así como reconocer la posibilidad de provocar una morbilidad relacionada al manejo
dental. En este estudio se intentará recopilar la información generada el avance y
plan de tratamiento de las pacientes embarazadas, con la finalidad
que se eviten las posibles complicaciones en el embarazo y periodo de lactancia,
antes durante y después del tratamiento dental. Todo ello con la finalidad de
adoptar actitudes y realizar actividades que permitan el desarrollo el plan de
tratamiento seguro evitando lo mayor posible las situaciones de emergencia.
En esta etapa considerada como prueba de esfuerzo metabólico, debe ser
conocida por los profesionales de salud bucal, cada vez es más frecuente
la visita para paciente embarazada al consultorio dental. Aunque el embarazo
es considerado un suceso normal, puede coexistir en el ciertas condiciones
que ameriten un análisis especial, como los embarazos de alto riesgo los
cuales deben de ser perfectamente comprendidos para tener la seguridad
que el tratamiento y los fármacos que prescribimos utilicemos resulten inocuos
o bien ocasionen el mínimo daño esperado a la paciente gestante y al
producto o a ambos.
La paciente embarazada presenta al dentista un esquema particular para
manejar sus problemas. El tratamiento dental debe de ser aplicado a la madre
sin afectar al feto. Aun cuando el proveer el tratamiento dental de rutina a las
pacientes embarazadas es generalmente seguro, se debe reconocer que el
llevar a cabo tratamientos dentales envuelve algunos elementos
potenciales dañinos.
Debería ser claro para todos los odontólogos y otros profesionales de la salud,
existen muchos fármacos, radiaciones, alimentos, procedimientos, procesos
patológicos infecciosos e infestaciones capaces de ocasionar efectos teratogénicos
moderados o graves; sin embargo también debe estar claramente entendido
que durante la gestación las pacientes pueden y deben ser atendidas bajo
ciertas normas terapéuticas especiales.
Existe gran cantidad de medicamentos que son empleados en problemas durante
la atención de la mujer embarazada; por ejemplo el uso de los antimicrobianos
como el de las penicilinas naturales pueden prescribirse con los cuidaos
respectivos, mismos que nos auxiliaran en la atención de estas pacientes.
De igual manera, los anestésicos locales en dosis adecuadas siempre
con el uso de vasoconstrictores además de evitar toxicidad del fármaco
potencializa el efecto de este y permite procedimientos sin dolor y angustia.
2. ANTECEDENTES
El abordaje de los problemas de salud debe hacerse desde la perspectiva
de una constante interacción en el que coinciden lo biológico, lo social,
la comunidad, lo público y lo privado. Las enfermedades bucales con
más alta frecuencia son la caries y las parodontopatías. La necesidad
de prevenirlas y promover la atención oportuna cuando se presentan
ha sido motivo de múltiples acciones.
Por su magnitud las enfermedades bucales constituyen un problema en la
paciente embarazada que depende de gran parte de la aplicación de medidas
preventivas y curativas. Siempre sea posible, el primer paso en el tratamiento
dental deberá ser contactar con el obstetra el cuidado de la paciente para
discutir el estado médico los requerimientos dentales y el plan del
tratamiento propuestos.
Las estrategias educativas que tienden a conservar la salud bucal han formado
parte de las políticas de salud en la República mexicana, en donde se ha
tomado en cuenta al grupo de mujeres gestantes como una población que
amerita atención especial.
Sin embargo y a pesar de esto el paso de los tiempos ha demostrado que en
nuestra cultura el grupo de embarazadas, existen creencias y prácticas
que no aceptan el cuidado odontológico debido a las molestias que ocasiona
el tratamiento dental y los temores que existen a su alrededor, lo que ha
hecho que la demanda de servicios dentales sea baja, a pesar de que este
grupo es considerado por la Secretaría de Salud como prioritario.
Se ha mencionado con frecuencia “la descalcificación” que sufren los dientes
maternos, se habla de que “el bebé le roba calcio a los dientes de la mamá”
del daño que producen las radiaciones dentales y lo nocivo de los
medicamentos que utiliza el odontólogo como es el caso de los anestésicos.
Hasta el momento se acepta que:
-
El embarazo no descalcifica los dientes.
-
La dosis de radiación dental que se emplea no causa daño
(por seguridad utilizamos en la Universidad el mandil de plomo).
-
Los medicamentos ( penicilina y paracetamol) y anestésicos como
los tipo amida (lidocaína) que se emplean usualmente en la
práctica odontológica no tienen repercusión materna ni fetal.
-
No utilizamos anestésicos tipo ester (prilocaína) porque
podemos provocarle síndrome de “metahemoglobulinemia” por la acción
del metabolito final de dicho anestésico.
Estas aseveraciones las hemos escuchado con frecuencia en nuestras pacientes,
en la práctica diaria.
Aun cuando los cambios o malformaciones son marcadamente disminuidos
después del primer trimestre tenemos que tomar en cuenta la pigmentación
dental causada por la administración de tetraciclina durante el embarazo.
Por la susceptibilidad del feto, durante el primer trimestre del embarazo no
debe efectuarse tratamiento electivo alguno excepto el control de placa
bacteriana; esto es porque durante el primer trimestre ocurre la
organogénesis o formación de los diferentes órganos y sistemas en
este tiempo el feto podría presentar alguna malformación.
El segundo trimestre es el más seguro para llevar a cabo el tratamiento dental
de rutina. Aun cuando es un periodo seguro es aconsejable limitar el
tratamiento a aquellos de rutina únicamente tales como son los
procedimientos operatorios simples. Tenemos que tener más en cuenta
al control de las infecciones agudas y eliminar problemas potenciales
que puedan llegar a causar problemas en una etapa más avanzada del
embarazo o inmediatamente después ya que el tratamiento dental durante
esos periodos es más difícil.
Los procedimientos quirúrgicos extensos que no sean urgentes deben
de ser pospuestos dentro de lo posible hasta terminar la gestación ya
que el embarazo es un estado transitorio
La etapa temprana del primer trimestre es relativamente buen tiempo para
proveer cuidados dentales de rutina pero después de la mitad de este
trimestre, ningún procedimiento es aconsejable esto es debido al incremento
a la sensación de malestar en la madre, debemos evitar tratamientos
prolongados para prevenir la complicación más común que es el
síndrome de hipotensión supina.
Esto lo podemos evitar mediante citas cortas, colocación de la paciente
en una posición semisupina y permitiendo cambios
posiciónales frecuentes.
De cualquier manera el uso de los rayos X en estos casos debe tomarse
en cuenta sólo cuando estos sean necesarios para el diagnóstico y plan de
tratamiento adecuado.
En la mayoría de os casos esto lo podemos obtener utilizando radiografías
periapicales, de aleta de mordida o panorámica según sea el caso y
en forma seleccionada.
Durante el embarazo se debe evitar en la medida de lo posible la exposición
a radiaciones ionizantes, especialmente durante el primer trimestre.
Sin embargo, puesto que la exposición se limita a la zona de cabeza y
cuello y la dosis recibida en este tipo de radiografías es pequeña, podemos
realizar radiografías intraorales a la mujer embarazada cuando sean
necesarias, protegiendo la zona abdominal con un delantal de plomo y
utilizando una película radiográfica de alta velocidad, para conseguir
que las dosis recibidas sean lo más bajas posibles
Para la selección y administración de medicamentos que es la principal
preocupación en este punto ya que muchos fármacos pueden atravesar
la barrera placentaria ser tóxica para el feto y provocar algún
efecto de teratogenisidad.
También existen algunos medicamentos los cuales son depresores del
sistema respiratorio y pueden causar hipoxia a la madre y como consecuencia
un daño irreversible, hipoxia fetal o incluso hasta la muerte.
No se recomienda utilizar analgésicos del tipo AINES ni los de tipo narcótico
así como antidepresivos ni tetraciclinas.
Afortunadamente las sustancias de uso frecuente en odontología pueden
utilizarse con relativa seguridad.
El embarazo es un evento muy especial en la vida de una persona y por
lo tanto esta lleno de emociones. Por esto el establecer una buena
relación paciente-dentista que sea abierta, honesta y confiable es
parte integral en el manejo exitoso del paciente. Este tipo
de relación disminuirá el estrés tanto de la paciente como el del dentista.
3. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
En la práctica actual en la odontología se atienden a pacientes
embarazadas en el primer trimestre sin siquiera saber el odontólogo
de esto; ya sea por historias clinicas no actualizadas o
peor aun por falta de estas. Debemos de concientizar a la
comunidad de los efectos indeseables
de los fármacos (antibióticos, analgésicos y desinflamatorios) de la poca
radiación que puede recibir una paciente embarazada con la toma de una
de una radiografía.
4. JUSTIFICACIÓN.
Debido al aumento de mujeres embarazadas que requieren atención dental y
acuden al consultorio, apara ello es necesario cuestionar los conocimientos del
responsable de la practica dental; asi como la capacidad que tienen para
brindar el servicio sin poner en peligro la vida del paciente.
5. OBJETIVOS GENERALES.
Tener el conocimiento de las diferentes complicaciones,
su cuadro clínico y
sus manifestaciones; poder evitarlas, controlarlas
en el caso que se pudieran presentar.
6. OBJETIVO ESPECIFICO
No caer en la iatrogénia por falta de conocimiento de algunas cosas
que hoy en día muchos doctores han pasado por alto.